Braulio Pérez Lugo (1999) escritor a tiempo completo, fotógrafo certificado a tiempo parcial. Encuentra su vocación literaria desde el primer momento en que supo que podía crear un mundo en base a
Toda obra literaria, nos dice Vila-Matas en alguna entrevista, es siempre un nuevo salto al vacío. Un salto y nada más que eso. El escritor cubano Ezequiel Vieta lo sabía.
Con la pupila vigilante y ese talento de percibir más allá, siempre un poco más de lo evidente, conecta a las obras literarias de García Márquez con el pensamiento filosófico.
El martes reprobé Matemática. ¿Qué culpa tengo yo de que las ecuaciones hayan nacido incompletas? ¿qué culpa tiene Betty de no haber tenido la oportunidad de admirar a un tipo como yo
Así es la prosa de Miguel Collazo (La Habana, 1936-1999), lo mismo si se desarrolla en los espacios familiares de su Habana (El arco de Belén, Estancias), que cuando remite, como en
Yo era la consecuencia de una nada cotidiana sumisa y adulterada al mismo tiempo, el alcohol de madera que se bebe pensando que es chispaetren. Ya no me importaba preguntarle por qué
A sus veinte años Thérèse Raquin vivía como dormida, sin voluntad, ni opiniones, ni deseos; veía los días pasar desde el mostrador de la mercería de su familia –una tía anciana y
Su malecón, desde la distancia, parece una maqueta perfecta, de esas que los padres confeccionaban para el 100 de nuestro expediente escolar en «El Mundo en que Vivimos».