Introducción
Veloz, cada vez más veloz, es la vida en los tiempos que corren. Esta es una de las características más notables de la sociedad humana actual. La creciente —y hasta enloquecedora— celeridad con la cual se vive hoy se debe, en gran medida, a la tecnología; y es que uno de los objetivos que se persiguen con ella es lograr una mayor rapidez: en la producción, la comunicación, el transporte, la organización de las relaciones sociales y, en general, en la solución de problemas de las más diversas índoles.
Con el desarrollo tecnológico, aunque puedan existir múltiples propósitos —y de hecho los hay—, el esencial y determinante es el aumento de los beneficios humanos, entre ellos, la comodidad y el sosiego; sin embargo, en sentido estricto, no sucede así, pues hoy se vive con mucha presión y con una agitación extrema, cualidades que se hacen notar, en primer lugar, mediante un lamento habitual: «¡No alcanza el tiempo!»
La velocidad de la vida ha sido motivo de reflexión desde hace muchos años y de muy variadas maneras; no obstante, hay dos autores que sobresalen por sus razonamientos y el despliegue de elaboraciones teóricas en torno a dicha situación: el urbanista, estudioso de la cultura y filósofo francés Paul Virilio (1932-2018), y el sociólogo y filósofo alemán Hartmut Rosa, nacido en 1965.
En la obra de Virilio, a partir de la tecnología y sus consecuencias sociales, se entretejen diferentes temas centrados en su repercusión en la sociedad, con la singularidad de que, con frecuencia, sus consideraciones están presididas por la atención al tiempo y la velocidad; esta última constituye el eje de muchas de sus ideas y proposiciones respecto a las transformaciones que es capaz de prever o que recomienda para el futuro (Mallamaci, 2020). Según su perspectiva, las tecnologías —en específico las de información y comunicación— ponen en peligro la integridad existencial humana, porque actúan sobre la percepción, ante todo sobre el tempo de esta, así como sobre las respuestas posibles. Una vía para contrarrestar sus efectos la encuentra en la estética y el arte, que considera como las únicas fuerzas capaces de devolver el tiempo propiamente humano.
Respecto a Hartmut Rosa, vale subrayar que, como continuador de la tradición alemana de la teoría crítica, analiza la sociedad para revelar problemas y criticarlos. Valga retomar la idea de Gross (2021), quien señala que Rosa destaca la tendencia de la sociedad a acelerarse con la finalidad de alcanzar niveles superiores, lo que ve como una característica propia de la modernidad tardía, donde sobresale la necesidad de acelerar, crecer e innovar. Rosa enfatiza, como acota López (2023), que de esta triada despunta la característica básica de tal sociedad: la estabilidad dinámica.
La lectura de la obra de ambos pensadores demostró que existe una comunidad de intereses entre ellos; tal situación condujo a que el problema científico del presente trabajo haya sido la proximidad de objetivos entre sus reflexiones, para lo cual se seleccionaron determinados textos: de Virilio (1988), Estética de la desaparición, y de Rosa (2011), Aceleración social: consecuencias éticas y políticas de una sociedad de alta velocidad desincronizada. La idea que se defiende en el presente trabajo es la siguiente: la proximidad de objetivos entre Virilio y Rosa se debe a que ambos atienden los efectos de la rapidez sobre el ser humano. En correspondencia, se propuso como objetivo: argumentar que la proximidad entre las reflexiones de Virilio y Rosa radica en la atención a los efectos de la rapidez sobre el ser humano. Se utilizó la metodología documental. Toda la bibliografía utilizada se relaciona con el tema; de ella, la mayor parte es reciente.
Desarrollo
Entre las ideas de Paul Virilio y Hartmut Rosa existen puntos en común, entre ellas la atención a la rapidez con la cual transcurre la vida humana y la realización de elaboraciones teóricas con las tecnologías como inicio y núcleo. Pero entre ellos también hay diferencias básicas: el punto de partida de Virilio es la esencia humana; el de Rosa, la sociedad. Los caminos seguidos no son los mismos, en lo cual influyen las características de la época y las especificidades de cada uno, tanto la formación académica como los intereses cognoscitivos. Y, entre otras diferencias, cada uno tiene una categoría central que, aunque tienen un significado próximo, son distintas: la del francés es la velocidad; la del alemán, la aceleración social, cada una con sus especificidades.
Digno de destacar es que Virilio y Rosa le dan especial atención al ser humano en sus relaciones con la sociedad y la tecnología; ambos tienen preocupación por él, visto y tenido en cuenta tanto de modo individual como social, y ello se debe no solo a la época cuando exponen sus ideas, sino a la futura, a lo que ambos prevén. La velocidad y la aceleración social llaman la atención de ambos no para alabarlas; antes bien, para analizarlas en la malla de relaciones donde no todo es beneficioso. De este modo, atacan lo que atenta contra el ser humano y exponen la intención de hallar alguna solución o, por lo menos, alguna vía para atenuar los efectos negativos.
La atención que Virilio (1977) le da a la velocidad no lo acorrala; antes bien, la rebasa, porque extiende su mirada a las relaciones que se tejen entre ella, la política y la guerra. En esta malla de nexos le otorga a la velocidad el sitio básico, porque la ve en estrechos nexos con el poder. De este sostiene que se fortalece en la misma medida que se adueña de ella; por tanto, el poder depende del dominio que se tenga sobre la velocidad. Así, esta es determinante en la sociedad y es la que mayor riqueza dispone, porque en ella está el poderío de las fuerzas dominantes. Por eso, una de las grandes metas que tiene la humanidad en la actualidad es aumentarla; ahora bien, el francés recalca que la meta real no es conquistar un nivel determinado de rapidez, porque la pretensión constante es rebasar con creces el grado alcanzado y cada vez ser mucho más veloz.
Otra de las grandes muestras del interés por la velocidad ligada al desarrollo de la humanidad que muestra Virilio (1988) es el nexo entre ella, la tecnología y el contexto ficticio que se logra con esta. Tales análisis no son triunfalistas, y aunque pudieran verse como catastróficos o alarmistas, lo cierto es que evidencian en todo momento preocupación por el ser humano y su destino. En el contexto tecnológico se fija en la automatización, de la cual señala que los humanos la crean y desarrollan movidos por el ansia de hacerlo todo en un tiempo cada vez menor.
Las reflexiones del filósofo francés forman una malla constituida por lo político y lo ético, con sus relaciones, donde despunta el lugar significativo que le da al futuro de la humanidad. Un objetivo diáfano y constante en sus ideas es evitar la «colonización técnica» (Vaccari, 2022, p. 5); prevenir esa tiranía es un propósito respecto al mañana que enfatiza de variadas maneras. En este margen está la acción negativa de los medios audiovisuales sobre los humanos. Un sitio llamativo le otorga a la memoria, la imaginación y el lenguaje. A ello se une el llamado a tener en cuenta la desestructuración de las sensaciones por la transformación que las tecnologías ocasionan en el cuerpo humano, ante todo por las alteraciones que le provocan con las imágenes que crean, capaces de dominarlo y, peor aún, porque hacen que el ser humano viva en una realidad que es en sí un contexto ficticio, aunque crean relaciones de nuevo tipo (Virilio, 1998).
En las reflexiones, Virilio (1988) ve a los humanos disueltos en la velocidad. Alerta que ella conduce a la anulación de las referencias, e incluso de la sensación de duración del movimiento, debido a que desestabiliza el tiempo, porque se vive en un presente perpetuo. Apunta que, en la misma medida que aumenta la velocidad en la cual vive el ser humano, este pierde la noción de sucesión del tiempo, del movimiento y de lo corpóreo, porque se trasmuta en una presencia virtual que, como imagen, hace que se llegue a sentirse satisfecho por haberla conseguido, porque lo realizó a gran velocidad y porque no tuvo que recorrer ningún trayecto espacial para obtenerla.
La rapidez motiva también a Rosa (2011), pero se concentra en la sociedad de estos tiempos, que denomina modernidad tardía, y caracteriza como «acelerada (y desincronizada)» (p. 31). Concibe tal cualidad relacionada con el movimiento, del cual destaca que es cada vez más veloz y con una considerable influencia sobre la vida humana. Entre las características de esta última, enfatiza la celeridad con la cual todo sucede y, a la vez, señala que las personas se quejan de la rapidez, siempre con el mismo lamento: «¡El tiempo no alcanza, es poco!» Esta escasez la relaciona con la tecnología, específicamente con algo que se logra aumentar con ella: la velocidad.
A diferencia de Virilio, Rosa le dispensa mayor atención al proceso social de aumento de la velocidad y, por eso, recurre a la categoría aceleración. Con la mirada puesta en ella, el sociólogo alemán explaya sus consideraciones bajo el título de sociedad acelerada. En correspondencia, emplea la categoría aceleración social, que hace pensar en el factor humano en la sociedad y en el despliegue en ella de acciones conscientes encaminadas a incrementar la velocidad de los procesos, sistemas y engranajes con que cuenta. Si bien el factor humano está presente en las reflexiones de Virilio, es notable también que en él no tiene tanta fuerza como en las ideas de Rosa.
Una evidencia de la afirmación precedente es que Rosa (2011), cuando caracteriza la categoría básica —la aceleración social—, señala como primer rasgo que esta constituye una sensación frenética del tiempo. Luego puntualiza que la causa está en el desarrollo tecnológico y, más tarde, expresa que no se trata de un problema en sí, sino de un resultado de la utilización de la tecnología.
La caracterización anterior tiene un considerable valor, que se amplía al añadir que la aceleración social es una fuerza ciega, porque actúa en cualquier dirección y sentido, y así está presente en todas partes. A ello suma una tercera característica: es una «fuerza totalitaria» (Rosa, 2018, p. 254). Tiene esta cualidad porque: afecta a toda la población, aunque de diferentes formas; la presión que ejerce se siente en todas las esferas de la vida; y es una fuerza que no puede ser criticada, pues «no permite o habilita la resistencia o el cuestionamiento» (p. 254).
Las ideas de la aceleración social, Rosa (2011) las expone a través de tres esferas: primera, la aceleración tecnológica, ligada al propósito de hacer más veloces el transporte, la comunicación y la producción; segunda, la aceleración del cambio social, relacionada desde la base con el cambio de ocupación y con la cultura, la cual concibe, según argumenta Ballestrin (2023), como «los patrones de interacción social, las formas de acción de los individuos y la sustancia del conocimiento socialmente relevante del que disponen al entrar en contacto con el entorno» (p. 4); y tercera, la aceleración del ritmo de la vida, causada por factores de índole económica y política, y no como consecuencia directa de la aceleración tecnológica, pues esta debería implicar una disminución del tiempo necesario para la producción, reproducción, comunicación y transporte y, por tanto, un incremento del tiempo libre, con el cual se debería lentificar la vida, pero no es así.
Rosa (2011) halla la causa de la aceleración social en la relación entre esas tres esferas, pero sostiene que el término sociedad de la aceleración solo es válido «si la aceleración tecnológica y la creciente escasez de tiempo (…) ocurren simultáneamente» (p. 21). Esta afirmación es resultado de la atención a la contradicción entre la aceleración tecnológica y el aumento de la escasez de tiempo, porque si hay aceleración tecnológica y disminuye el tiempo libre, la única explicación está en que la cantidad de actividades ha aumentado más rápido que dicha aceleración. La sociedad acelerada tiene lugar cuando se pretende hacer más y más rápido de lo que permiten y hacen posible la tecnología y la velocidad que se alcanza con ella.
Una idea a modo de conclusión
En los cimientos de las reflexiones de Paul Virilio y Hartmut Rosa está la preocupación por el ser humano, en específico por la alteración que en su vida provoca el aumento de la velocidad y el despliegue cada vez mayor de la aceleración social. En ambos casos, sobresalen las consideraciones en torno al tiempo: en Virilio, esto se refleja en los nexos tiempo-espacio; en Rosa, en la cuestión del tiempo libre, cuyo aumento debería ser notable como consecuencia del desarrollo tecnológico y del mejoramiento de la vida humana, pero que aún no alcanza los niveles deseados por el ser humano.
Bibliografía
Ballestrin, J. B. (2023). Indisponibilidad monstruosa, paralización frenética: Hartmut Rosa frente a la crisis del Covid-19. Sociohistórica, 52, e206. https://doi.org/10.24215/18521606e206
Gross, A. (2021). Las formas de vida y su aceleración: Un diálogo entre las perspectivas de Rahel Jaeggi y Hartmut Rosa. Revista Castalia, (37), 93-114, http://dx.doi.org/10.25074/07198051.37.2218
López, J. (2023). La teoría crítica de la resonancia de Hartmut Rosa frente a la aceleración: ¿más allá del paternalismo y del totalitarismo? Disputatio. Philosophical Research Bulletin, 12(24), 119–141
Mallamaci, M. (2020): “Conectados, demasiado conectados. Poder, técnica y virtualización desde el pensamiento de Paul Virilio”, en Revista de Filosofía 45 (2), 247-265.
Rosa, H. (2011). Aceleración social: consecuencias éticas y políticas de una sociedad de alta velocidad desincronizada, Persona y sociedad, 25(1), 9- 49
Rosa, H. (2018). Alienación, aceleración, resonancia y buena vida. Entrevista a Hartmut Rosa realizada por Alejandro Bialakowsky. Revista Colombiana de Sociología, 41(2), 249-259, DOI: https://doi.org/10.15446/rcs.v41n2.75164
Vaccari, A. (2022). Cuerpo vivido y proletarización originaria: técnica y perímetro antrópico en Paul Virilio y Bernard Stiegler. Revista Colombiana de Bioética, 17(2), e3585. https://doi.org/10.18270/rcb.v17i2.3585
Virilio, P. (1977). Velocidad y política. Estación libertad.
Virilio, P. (1988). Estética de la desaparición. Anagrama.
Virilio, P. (1998). La máquina de visión. Cátedra.
Notas
Este texto es una versión resumida y adaptada del artículo académico homónimo que se publicará próximamente en Dialektika: Revista de Investigación Filosófica y Teoría Social.






Muy interesante tema, no había pensado en eso.
La gran capacidad del autor de sumergir al lector en un extasis, provocado por la veracidad de sus afirmaciones y la gran preocupación que se suscita en el campo académico de develar las graves consecuencias de la tecnología en su misión de acelerar los procesos, una idea impostora suplantada en la psiquis humana que no es otra cosa que la dominación del hombre con superficialidades que a futuro les dejara un gran vacío. Estética y Ética que profesan por un futuro irreal y desgarrador. Al hombre en su imperfección de pensar que puede existir lo Perfecto. Virilio y Rosa, pareciese como el tema abordado, una conjugación estética y colorida de la vida moderna y sus vacíos. Fantástico artículo.
Bastante interesante el artículo; nos enfoca en la aceleración social con la que nos encontramos con la tecnología y a su vez como cada día tenemos menos tiempo libre; es un vaivén tenemos más tecnología pero menos tiempo. Un artículo de mucha reflexión
Es un texto actual y me ha hecho pensar en las características de la sociedad actual, no había leído nada de esos filósofos previamente. Le agradecezco al autor y a la revista la publicación de un texto tan interesante
Que tema tan apasionante, hace reflexionar sobre nuestro tiempo y nuestra vida, no había tenido oportunida de leer artículos previos con esta temática. Mis felicitaciones al autor y espero ver futuras publicaciones suyas
Hola, excelente texto, ese tema de la aceleración social, es muy importante en Latinoamérica, su analisis pone en evidencia una reflexión sobre la humanidad, las rutas actuales que siguen las diferentes generaciones y las problemáticas de nuestra época.
Exalto al autor por la relevancia y pertinencia del tema y sobre todo porque las ideas propuesta motivan reflexiones personales y colectivas.
Muy interesante artículo. Realmente las TICs nos ayudan mucho a ahorrar tiempo y hacernos más fácil y cómoda la búsqueda de la información que necesitamos. Pero a la vez, el no saber controlar su uso lleva a vivir a una velocidad y ritmo tan acelerado que tal parece que el tiempo no alcanza. Una paradoja tener la ventaja de ahorrar tiempo usando la tecnología y a la vez sentir que no alcanza el tiempo usando la.
El artículo es novedoso y actual y me ha hecho pensar.La edicion es buena,agradable.Deseo que el autor escriba y publique otros trabajos tan interesantes.