Frente a Estados Unidos, en las presentes circunstancias, nuestro país se sienta en una mesa inclinada, con la soga al cuello y el revólver pegado a la sien
Mi generación se pasó la vida corriendo para no llegar a parte alguna. Nos incorporamos al mundo revolucionario con una amplia desventaja, esa que nos hacía poner “no” en planillas y formularios.