Hasta 14.000 bebés en la Franja de Gaza podrían morir en las próximas 48 horas si no se permite el ingreso inmediato de ayuda humanitaria. Así lo afirmó Tom Fletcher, jefe humanitario de la ONU, en una entrevista con la BBC el martes 20 de mayo. La situación, según sus palabras, constituye una emergencia sin precedentes que requiere una respuesta internacional inmediata y sostenida.
Fletcher subrayó que miles de camiones con alimentos, leche infantil y suministros médicos están detenidos en la frontera, listos para ingresar a Gaza, pero bloqueados por las autoridades israelíes. «Esto no es ayuda que Hamas va a robar. Se trata de alimentos que madres necesitan con urgencia para alimentar a sus hijos malnutridos», señaló.
Una crisis humanitaria al borde del colapso
El envío de cinco camiones de ayuda humanitaria el lunes —el primero en casi tres meses— fue considerado por la ONU como completamente insuficiente. Según el sistema de clasificación de seguridad alimentaria respaldado por Naciones Unidas (IPC), una de cada cinco personas en Gaza enfrenta condiciones de hambruna, y más de 70.000 niños menores de cinco años están en riesgo de desnutrición aguda severa.
Ante la creciente presión internacional, Israel anunció el domingo la reanudación limitada de ayuda básica “por razones diplomáticas”. Sin embargo, líderes de Reino Unido, Francia y Canadá han advertido que adoptarán medidas concretas si no se permite el acceso pleno e imparcial a la ayuda humanitaria.
Un comunicado conjunto firmado por 22 países instó a Israel a facilitar el trabajo de las agencias humanitarias y a garantizar el cumplimiento del derecho internacional, que prohíbe el castigo colectivo y la utilización del hambre como método de guerra.
Más de 300 muertos en tres días y hospitales fuera de servicio
Según el Ministerio de Salud de Gaza, más de 300 palestinos han sido asesinados en los últimos tres días como resultado de los ataques aéreos israelíes, entre ellos decenas de mujeres y niños. Solo en la noche del lunes 20 de mayo, al menos 60 personas murieron en distintas zonas del enclave.
La ONU ha advertido que muchas personas están muriendo por enfermedades prevenibles, ya que los medicamentos siguen bloqueados en la frontera. Al mismo tiempo, los ataques a hospitales están privando a la población de atención médica urgente y disuadiendo a los heridos y enfermos de acudir a centros de salud.
En la última semana, los bombardeos israelíes dejaron fuera de servicio al Hospital Europeo de Gaza, en Khan Younis (sur), y al Hospital Indonesio, en el norte del territorio. Ambos centros tuvieron que ser evacuados, dejando a miles de personas sin acceso a servicios médicos esenciales en un contexto de colapso sanitario total.




