Académicos e intelectuales de todo el mundo denuncian represión en Serbia y exigen justicia

marzo 19, 2025
Protesta en Belgrado
Fragmento de cartel con las frases «¡Pensionados con la juventud, el derecho y la justicia!» y «¡La corrupción mata!». Manifestación del 5 de febrero de 2025. Foto: Arocha, 2025.

Belgrado – La represión en Serbia ha generado una ola de indignación en la comunidad académica internacional. Más de 200 académicos de renombre, incluidos laureados con el Premio Nobel, han firmado una declaración condenando la violencia ejercida contra estudiantes y profesores durante las protestas del 15 de marzo en Belgrado.

Entre los firmantes se encuentran figuras influyentes del pensamiento contemporáneo, como el economista Thomas Piketty, el filósofo Slavoj Žižek, la teórica feminista Judith Butler, la escritora Annie Ernaux, el filósofo Étienne Balibar y la politóloga Nancy Fraser.

En su declaración, denuncian la utilización de tácticas represivas contra manifestantes pacíficos y alertan sobre el peligroso deterioro del respeto a los derechos humanos en Serbia.

Uso de armas sónicas y represión contra estudiantes

El comunicado denuncia que los manifestantes, entre ellos estudiantes y profesores universitarios, fueron expuestos a armas no letales y a un fenómeno acústico de origen desconocido que provocó pánico masivo y estampidas en la multitud.

«Los informes sobre una perturbación sónica poderosa e inexplicada, que causó pánico masivo y movimientos similares a una estampida entre la multitud, plantean preguntas alarmantes sobre las tácticas empleadas contra ciudadanos pacíficos que ejercen sus derechos fundamentales. Este uso ilegal y deliberado de medios diseñados para incitar miedo, confusión y desorden en una reunión pública representa una grave violación de los derechos humanos, incluyendo el derecho a la reunión pacífica, el derecho a la integridad física y, en última instancia, el derecho a la vida.»

Corrupción y crisis institucional en el centro del conflicto

Las protestas surgieron como respuesta al colapso de la estructura de un techo en la estación de tren de Novi Sad, un accidente que cobró la vida de 15 personas. Los académicos sostienen que este trágico episodio es una consecuencia directa de la corrupción sistémica, el fracaso institucional y la falta de rendición de cuentas del gobierno serbio.

«Su demanda por el estado de derecho y el funcionamiento de las instituciones no solo está justificada, sino que es esencial para prevenir futuras tragedias y garantizar un sistema de gobernanza justo y responsable.»

Ataques contra el rector de la Universidad de Belgrado

Además de la represión contra los manifestantes, los académicos expresaron su indignación ante la campaña de intimidación y difamación contra el rector de la Universidad de Belgrado, quien ha defendido la autonomía académica y el derecho de los estudiantes a manifestarse.

«Los ataques dirigidos contra el rector, quien ha defendido la integridad académica y los derechos de los estudiantes, han escalado hasta convertirse en una campaña abierta liderada por figuras públicas afines al régimen que exigen su arresto. Este intento descarado de intimidación representa un esfuerzo más amplio para silenciar voces críticas dentro de la educación superior y socavar la autonomía de las instituciones académicas.»

Llamado a una investigación internacional

Los firmantes exigen que las autoridades serbias inicien una investigación inmediata y transparente sobre los acontecimientos del 15 de marzo, identifiquen y sancionen a los responsables de la represión, y garanticen la seguridad de los estudiantes y profesores que ejercen su derecho a la protesta pacífica.

La declaración concluye con un llamado a universidades, instituciones de investigación y redes académicas de todo el mundo a solidarizarse con los manifestantes en Serbia y condenar este ataque contra la educación y los derechos humanos.

📜 Lista de firmantes y declaración completa.