¿Se puede ser consciente de la nada? La rara experiencia del sueño que los científicos intentan comprender

agosto 31, 2025
Emptiness, 2025 — Dialektika, Arocha
Emptiness, 2025 — Dialektika, Arocha

Para algunas personas, dormir trae consigo una peculiar forma de vigilia. No se trata de un sueño, sino de una conciencia tranquila y sin contenido. Este estado menos conocido de la conciencia podría contener claves para uno de los mayores misterios de la ciencia: qué significa estar consciente.

El estado de sueño consciente ha sido descrito ampliamente durante siglos por diversas tradiciones contemplativas orientales. Por ejemplo, la escuela filosófica india del Advaita Vedānta, basada en la interpretación de los Vedas —uno de los textos más antiguos del hinduismo— entiende el sueño profundo o sushupti como un estado de “pura conciencia”, en el que simplemente permanecemos conscientes.

Interpretaciones similares del sueño profundo se encuentran en la tradición Dzogchen del budismo indo-tibetano. Según sus enseñanzas, existen distintas prácticas meditativas que pueden ejercerse tanto en la vigilia como en el sueño para reconocer la “esencia” de la conciencia. Una de ellas es el yoga de los sueños o yoga de la luminosidad, que permite al practicante reconocer los estados de sueño y de sueño profundo. Su objetivo es conducirlo a un estado de “conciencia pura”: estar despierto dentro del sueño, sin pensamientos, imágenes ni siquiera un sentido del yo.

Para la ciencia occidental, este estado plantea un enigma. ¿Cómo es posible estar consciente sin ser consciente de algo? Si estos testimonios son precisos, desafían las teorías dominantes que conciben la conciencia siempre como “conciencia de” un objeto. Por ejemplo, mi conciencia del portátil frente a mí, del cielo azul sobre mi ventana o de mi propia respiración. La existencia de este estado nos obliga a reconsiderar qué es la conciencia.

Experiencias de sueño sin objeto

Mis colegas y yo nos propusimos explorar qué se siente un estado libre de contenido durante el sueño, a través de una serie de estudios. Primero encuestamos en línea a 573 personas sobre formas inusuales de experiencias de sueño, incluidas formas de conciencia onírica más simples o mínimas. Por ejemplo, una conciencia que aparece tras la disolución de un sueño, o una conciencia desnuda del hecho de estar profundamente dormido.

Luego realizamos entrevistas en profundidad a 18 participantes, quienes informaron haber tenido algún tipo de experiencia de sueño sin objeto, siguiendo un protocolo inspirado en la entrevista microfenomenológica. Esta herramienta de investigación está diseñada para ayudar a las personas a evocar y describir aspectos sutiles de su experiencia con gran detalle.

En esos estudios identificamos un espectro de experiencias que denominamos “experiencias de sueño sin objeto”: estados conscientes que parecen carecer de un objeto de conciencia. En todos los casos, los participantes que aludieron a este fenómeno describieron un episodio de sueño sin contenido sensorial, en el que únicamente permanecía la sensación de saber que estaban conscientes.

Algunas de estas experiencias coincidían con descripciones del sueño consciente en tradiciones filosóficas orientales: sin objeto, sin yo, sin ningún sentido de “yo” restante. Los participantes reportaron que su yo parecía haberse desvanecido o disuelto, un estado comparable al de la “disolución del ego inducida por drogas”, relatado tras la ingestión de la droga psicodélica DMT y en estados meditativos profundos.

Otros informes describieron una débil sensación de “estar ahí” en un estado indefinido, o una conciencia de la “nada” o del “vacío”. Algunas experiencias incluyeron rastros de formas rudimentarias de sueño, la sensación de estar en un mundo, aunque ese mundo pareciera ausente.

Aunque estas experiencias se han vinculado principalmente con prácticas contemplativas como el yoga de los sueños, nuestros resultados indican que también aparecen en personas sin formación en dichas prácticas. De hecho, los datos de la encuesta no mostraron una asociación clara entre la práctica meditativa y las experiencias de sueño sin objeto.

Sin embargo, sí encontramos una correlación entre estas experiencias y el sueño lúcido —cuando uno se da cuenta de que está soñando mientras sigue dormido—. Aun así, muchos participantes capaces de tener sueños lúcidos no reportaron experiencias de sueño sin objeto.

Entrenamiento para el sueño lúcido

La rareza de las experiencias de sueño sin objeto dificulta su estudio. Necesitamos métodos de entrenamiento para inducirlas y comprenderlas mejor.

En un estudio reciente, mis colegas y yo probamos un nuevo protocolo de inducción que combinaba meditación, visualización y técnicas de sueño lúcido. Cuatro participantes aprendieron a permanecer conscientes mientras se dormían y a señalar que estaban lúcidos mediante un movimiento ocular preacordado. Registros portátiles de EEG —que miden la actividad eléctrica del cerebro— confirmaron que algunos de estos estados sin objeto ocurrían durante el sueño no REM (de ondas lentas). Tradicionalmente, se considera que el sueño no REM carece de estados conscientes complejos como los de los sueños, aunque sí pueden darse otras formas más simples de experiencias de sueño.

Sueño sin sueños y la investigación sobre la conciencia

Actualmente no hay consenso entre los científicos sobre la base de la conciencia. Algunas teorías populares sostienen que la conciencia surge cuando la información se transmite en el cerebro. Sin embargo, aún se debate qué tipo de información necesita el cerebro para el procesamiento cognitivo.

Las experiencias de sueño sin objeto amplían nuestra comprensión de lo que significa estar consciente durante el sueño. Tradicionalmente, la conciencia del sueño se ha estudiado sobre todo en relación con los sueños y las experiencias oníricas, pero en los últimos años esta tendencia está cambiando.

Las formas mínimas de conciencia, como las que se observan en el sueño sin objeto, pueden ayudarnos a refinar nuestras teorías de la conciencia. Su existencia sugiere una forma de conciencia completamente despojada de contenido. Además, el estudio de estas experiencias puede ayudarnos a entender estados alterados de conciencia, incluidos la meditación profunda, la privación sensorial o incluso el mind blanking —episodios en los que la mente parece quedarse en blanco o ir “a ninguna parte”—.

El hecho de que algunas personas puedan ser conscientes de la “nada” mientras duermen podría decirnos más sobre la mente que cualquier sueño.


Este artículo es una traducción original de Dialektika. El artículo en inglés ha sido publicado por The Conversation.

1 Comment Responder

Responder

Your email address will not be published.