El término moralidad comprende, entre otros fenómenos, la tendencia humana a juzgar la conducta en clave valorativa, siguiendo las normas que establece cada sociedad.
En su obra Filosofía y Poesía en especial en el primer capítulo llamado Pensamiento y poesía es posible ver además de su vocación por la filosofía, otra cosa: la mujer. Por lo
Sócrates valoraba los diálogos más que la escritura, porque para él, los libros permanecen mudos, mientras que los oradores en cambio, son capaces de razonar hasta el infinito.
Ni Sócrates, ni San Agustín, ni Bertrand Russell, por solo mencionar tres ejemplos, necesitaron hacer un show de su filosofía. Eso es lo alarmante, que la ideología siempre está, incluso en el
El Otro puede ser un amigo, un enemigo o cualquier persona. Sin embargo, su muerte nos afecta en nuestra esencia más profunda. Estamos constituidos por su muerte tanto como estamos unidos a