Hincar la rodilla: de Colin Kaepernick a George Floyd

junio 4, 2020

 

La rodilla de un policía desencadenó un desastre, y resulta casi poético que haya sido la rodilla de otro policía la que haya generado este revolucionario cambio en las protestas.

El juicio contra Derek Chauvin y los otros posibles imputados por la muerte del afroamericano George Floyd no ha iniciado y todavía no quedan totalmente esclarecidas las circunstancias del lamentable siniestro, mas Floyd ya es el nuevo rostro de la lucha contra el racismo.

El dolor y las protestas a solo un día de su muerte hicieron de Minnesota (y luego más de 50 ciudades) un verdadero calvario. Estados Unidos se convertía en un pandemónium de violencia, saqueos, agresiones y odio. Las acciones y emociones se distanciaban cada vez más del hecho que les dio origen. El típico maniqueísmo de policías contra pueblo, blancos contra negros, personas contra personas. Cada día que transcurría desvirtuaba más el propósito que daba origen a la debacle. Los medios de prensa detractores de la protesta, alineados con Donald Trump, se dieron banquete mostrando las imágenes de la destrucción generada y del vandalismo encubierto entre manifestantes.

Pero el 31 de mayo ocurrió algo inesperado. Cuando los manifestantes avanzaban hacia la estación de policía del condado Miami-Dade iban listos para reproducir la violencia que ya asolaba otros condados en Florida. Pero ante la mirada atenta de los medios, la policía recibió al pueblo apoyando una rodilla en el suelo en señal de respeto por Floyd. La capacidad de asombro y emotividad del ser humano es a veces inasible; personas que venían predispuestas violentamente, se sintieron embargadas por el llanto. Los que hubieran sido agresores y agredidos se abrazaron como hermanos.


Abraham Echevarría | Basta (2020)
Abraham Echevarría | Basta (2020)

En New York varios agentes de la policía siguieron el ejemplo de Miami. Su respuesta fue más tímida, pero fue suficiente. Con la misma fuerza que se expandió la ola de violencia, lo hizo ahora la solidaridad por las víctimas del racismo. El cambio fue impresionante. Junto con los perdigones de caucho que herían a las masas ahora podían verse policías apoyando a los manifestantes, alcaldes con la ciudadanía, cadenas de afrodescendientes protegiendo a policías blancos de las posibles agresiones. Artistas, deportistas y figuras públicas han empezado a pagar las multas y fianzas de los manifestantes detenidos. I can’t breathe, la desgarradora suplica de Floyd se convirtió en un equivalente de Black Lives Matter.

Las protestas extendidas a todo Estados Unidos ahora con un claro y poderoso mensaje antirracista han traspasado las fronteras de la nación. El mundo se ha sumado. En oposición al racismo se clama I’cant breath; en oposición a Donald Trump levantan la imagen de George Floyd.

La rodilla de un policía desencadenó un desastre, y resulta casi poético que haya sido la rodilla de otro policía la que haya generado este revolucionario cambio en las protestas. La carga simbólica de que un agente del orden en medio de este contexto hinque la rodilla completa un ciclo que se inició hace casi 4 años en los Estados Unidos. El 26 de agosto de 2016 el quarterback Colin Kaepernick decide no levantarse para saludar el himno y banderas “de un país que oprime a gente negra y de color” — en sus propias palabras. Este fue el primer paso que desencadenó el movimiento Black Lives Matter.

En lo adelante, Kaepernick adoptó la decisión de poner una rodilla en el suelo como forma de rebeldía ante los símbolos de un estado que no protegía las vidas de los afroamericanos, pero a su vez en respeto a todos los hombres honrados que había muerto luchando por el país. Su acción pronto comenzó a ser emulada por compañeros de equipo y luego por otros afroamericanos. La rodilla hincada representa una afrenta directa a Donald Trump, una protesta contra el racismo y una denuncia de las injusticias y problemas del sistema norteamericano.

En el momento en que la policía asumió la postura de protesta de Kaepernick significó la tan demorada contestación. El acto implica el reconocimiento de que el racismo en los Estado Unidos es un problema enraizado en su sociedad, pero a su vez es un desacato abierto a todas aquellas acciones, leyes o ideas que discriminen. Donald Trump, el mayor representante del discurso racista en la nación, en lugar de asumir el problema, decidió lanzar la guardia nacional con el fin de ahogar en sangre las protestas más violentas.

El gesto de los policías de Miami universalizó la lucha contra el racismo y la radicalizó. Así desde el 31 de mayo, el movimiento Black Lives Matter se vio reivindicado a través del caso Floyd. Pero aún más importante le dio una nueva significación a la protesta. Lo que se había convertido en una vendetta evoluciona ahora hacia un movimiento mundial.

Este destape ha tenido algunos efectos colaterales preocupantes. A parte de los casos de vandalismo y violencia no olvidemos que actualmente es Estados Unidos el epicentro de la pandemia mundial del Coronavirus. Las aglomeraciones han aumentado los casos. Las luchas contra el establishment racista pudieran además conducir a la expansión de la pandemia y con ello a una afectación mayor de la economía. En medio de este panorama cada vez más parecido a un filme apocalíptico se avizoran las elecciones norteamericanas como una verdadera incógnita.

No obstante, algo parece llegar a aclararse. Si el pueblo norteamericano persevera en su denuncia y más personas se unen a hincar la rodilla, puede que Donald Trump deba considerar si lanzar su candidatura o su renuncia. De momento las investigaciones por la muerte de Floyd siguen su curso conjuntamente con las protestas en su nombre. El nuevo símbolo ha hecho entender que el problema del racismo no es un problema solo de los afrodescendiente sino de la sociedad en su totalidad. Como tal se está actuando. Desde hace décadas no se veía un movimiento tan fuerte. En medio de los efectos del Covid 19 este movimiento devuelve un poco la fe en la humanidad, una fe de la cual Trump y sus inescrupulosos partidarios deberán cuidarse a partir de ahora.

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