Siempre me sorprendió un poco la gran acogida y predicamento que Henry Kissinger tuvo toda su vida entre las altas esferas, altísimas en realidad, de la geopolítica norteamericana
Los EEUU deben convertirse en el líder indiscutible de una comunidad de países identificados con los valores y principios opuestos al nacionalismo, al abandono del principio de separación entre Estado y Religión, a los autoritarismos políticos, pero también a los